BIOGRAFÍAS
|
|
Isabel Álvarez de Toledo |
|
Nacida en Estoril
(Portugal) a 18 de agosto de 1936, a causa de la guerra. Su familia militó en
el bando franquista. Paso a España en 1939, viviendo en Sanlúcar de Barrameda
posteriormente en Santander, durante los veranos, y Madrid. Nieta del
historiador Gabriel Maura, muerta su madre, pasó a residir con sus abuelos.
Ingresó interna en el Sagrado Corazón, donde no cursó estudios regulares,
recibiendo lo llamado de “Cultura General”. Posteriormente, recibió clases a
domicilio. Su mejor aprendizaje fueron las charlas con su abuelo y la
lectura. Casó a los 18 años, tuvo tres hijos. Y se separó en 1962. En Sanlúcar, donde
regresó tras la muerte de su padre, intervino en las agitaciones sociales,
que se iniciaron a finales de los cincuenta. Publicó sus primeros artículos
en el “Diario Pueblo”, con motivo de la inundación de Servilla. Poco después
inició su colaboración con la oposición a nivel nacional, sin adscribirse a
ningún partido político. Habiendo escrito desde la infancia, lo hizo para esa
oposición. Y escribió su primera novela, La Huelga, publicada en París, por
“Ediciones Ebro” en 1967. Esta novela la llevó ante el Tribunal Militar, que
meses después de procesarla sobreseyó el sumario, el de Especial de Delitos
de Prensa e Imprenta, que la juzgó, absolviéndola, y el T.O.P. que no pudo
procesarla, por haber llegado tarde, siendo excepción de cosa juzgada.
Publicada esta novela por Grasset en 1969, fue traducida a diversos idiomas. La organización de
una manifestación en Palomares, con motivo de la caída de un avión americano
con cuatro bombas de hidrógeno, en 1968, la llevó ante el T.O.P. y fue
condenada a un año y un día. Pasó por la cárcel de Ventas y el Penal de
Alcalá de Henares, donde cumplió la mayor parte de su condena. En libertad,
publicó una serie de artículos sobre la situación en las prisiones que había
conocido, en “Sábado Gráfico”. La serie, que posteriormente se publicó en
EE.UU. por Harper´s & Row en forma de libro, le valió procesamiento por
parte del Tribunal de Prensa e Imprenta. Pendiente la vista en el Supremo,
por la novela La Huelga, pues apeló el fiscal, con riesgo de condena de 24
años y advertida por Mario Rodríguez Aragón, cruzó la frontera con Francia la
noche antes de ser ordenada su detención, con prisión incondicional. En el exilio
continuó colaborando con la oposición. Dio numerosas conferencias sobre el
franquismo, colaboró con numerosas revistas, formó parte del equipo de Esprit
y del grupo que fundó Liberation. Grasset le publicó una segunda novela, “La
Base”, también traducida. A raíz de esta publicación, arreció la campaña
contra su personal. Regresó a España en
octubre de 1979. Ediciones Grijaldo le publicó una tercera novela, La
Cacería, de la que no hubo críticas ni publicidad. Privada de su profesión,
por la neo censura, sus obras no parecieron en España. En Sanlúcar, al
regreso del exilio, reanudó la catalogación del archivo familiar (más de
6.000 legajos). Escribió “Historia de la Conjura”, trabajo cuidadosamente
documentado, sobre la Diputación de Cádiz, lo dividió en dos volúmenes. La
segunda parte continúa inédita. Ha realizado otros
trabajos, tropezando con toda suerte de dificultades para su publicación.
Bajo Franco, no permitió que apareciese un libro sobre Palomares, del que el
lápiz rojo amputó cien cuartillas de 300. Actualmente ha sido necesaria la
intervención de un editor francés, para que parezca “No fuimos nosotros”, que
tropieza con toda suerte de dificultades, a nivel de distribución. Tiene
terminado un estudio sobre el reinado de Felipe II, otro sobre el XV español
y una novela, que como su obra, aparecida en el exterior, han sido
sistemáticamente rechazados por las editoriales españolas. |
|