El Monasterio Informa


 

El Hotel Balcones del Lago

Un proyecto llamado a ocupar un lugar de privilegio en la oferta turística de la Costa del Sol

 

 

El proyecto del Hotel Balcones del Lago está llamado a ocupar un privilegiado lugar dentro de la oferta turística de la Costa del Sol en general y del área de Marbella en particular. Ante un parque hotelero existente que aprovecha, explota y se especializa en los tradicionales encantos que esta zona ofrece a sus habitantes y visitantes, como las playas, la privilegiada meteorología, el golf o la montaña; este establecimiento nace con el ambicioso objetivo de unir todos estos atractivos en una sola oferta.


Enclavado en plena serranía, pero dentro de una urbanización de lujo, se eleva por encima de todo lo que le rodea, permitiendo desde todos los puntos unas panorámicas impresionantes de la Sierra, el lago, el mar y los días más claros, hasta Gibraltar.

Paseando por las bulliciosas calles de Marbella o por el cosmopolita Puerto Banús, nunca podría imaginarse la tranquilidad reinante y la naturaleza que se vive a menos de 10 minutos en coche.

El Hotel se presenta como un conjunto de planta rectangular, de un sólo patio de gran tamaño, con la particularidad de presentar dos de sus tres frentes con galerías porticadas de dos plantas. En ellas se ubican habitaciones, abiertas hacia el paisaje exterior, la costa y la montaña, respectivamente. El frente principal, de tres plantas, donde se localizan los servicios junto con habitaciones, se abren hacia el patio, donde se ubica una de las dos piscinas, amenizado por unas hileras de naranjos.

Cuenta con 70 habitaciones dobles, un servicio exquisito y un trato familiar. Su fisonomía rústica, acorde con el entorno que lo rodea, se trasladará al interior del establecimiento, dotándole además de todas las comodidades de la vida moderna: aire acondicionado y calefacción, televisión por satélite, minibar, teléfono y conexión a Internet, servicio de habitaciones... Confortables salones que darán un aire a refugio de caza, terrazas con panorámicas impresionantes, restaurante con una cocina que reproduce la gastronomía de la zona, y habitaciones cómodas y perfectamente equipadas aseguran una estancia inolvidable.

Situado en uno de los lugares más bellos de Europa, en el corazón de un bosque de pinos, castaños y pinsapos de la Sierra Blanca de Málaga, auténtico Parque Natural y Reserva de la Biosfera, es el alojamiento perfecto para disfrutar de los placeres de la vida de montaña, al aire libre, sin renunciar por ello a las comodidades que ofrece un hotel de categoría de cuatro estrellas.

La envidiable situación geográfica de la urbanización de los Balcones del Lago dentro de la Costa del Sol, y por extensión dentro del Sur de España, es un factor fundamental para comprender lo tangible y realista de sus a priori ambiciosas pretensiones. Pero, realmente, lo único que nos permite captar y comprender lo que aquí se dice es ir allí en persona, y saber el significado de la tranquilidad y la naturaleza en pleno corazón de la movida.

Su estratégica situación y adecuado diseño permiten que todas sus 70 habitaciones dobles disfruten de las mejores vistas posibles de la Sierra y el lago, pero sin perder de vista la costa. Todas son exteriores, con acceso desde el patio central de estilo cortijo andaluz, distribuyéndose en tres alturas.

Todas las facilidades y servicios propios de un hotel de lujo de cuatro estrellas podrán disfrutarse en Balcones del Lago, con el añadido de la modernidad de un hotel recién construido, a lo que hay que sumar también el confort y la calidad de los materiales y medios de última generación en un ambiente relajante y de aire rústico. Su piscina exterior cuenta con increíbles vistas y sol todo el día, donde se puede nadar, tomar el sol además de tomar una copa o comer.

El Hotel Balcones del Lago dispone de todas las infraestructuras necesarias para acoger todo tipo de reuniones, ya sean convenciones de empresa, grupos turísticos o celebraciones de otro tipo. Además, su estratégica situación le hace idóneo para ser punto de partida y base de muchas actividades de recreo.

Su entorno, un hermoso bosque, ofrece la posibilidad de practicar senderismo por los caminos perfectamente señalizados, constituyendo un paraíso para todo amante del aire puro, la vida sana y la naturaleza. Los aficionados al cicloturismo han ayudado a consolidar las rutas de Istán como las más famosas de toda la Costa del Sol, bullendo de actividad y con el colorido de los ciclistas cada fin de semana del año.