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El Monasterio Informa |
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Fundación Ayuda al Desarrollo Social de Hispanoamérica |
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Dada la importancia de los daños que el último terremoto ha ocasionado en El Salvador, era de suma importancia proceder ayudar a la construcción de nuevas viviendas |
El Grupo Empresarial Jale-Monasterio ha constituido el pasado mes de noviembre la Fundación Ayuda al Desarrollo Social de Hispanoamérica, al objeto de financiar proyectos de desarrollo social en zonas de Hispanoamérica que estén muy necesitadas o que por motivos de catástrofes necesiten ayuda urgente.
La fundación ha sido constituida con un capital de cincuenta millones de pesetas y se financia con las donaciones que mensualmente
hacen las empresas del Grupo Jale Monasterio y que corresponde a unos porcentajes del 0,25% al 0,70 % de las ventas que dichas empresas realicen. Además también se piensa en obtener otras donaciones de actividades que se realicen, de personas particulares y otras empresas.
Dada la importancia de los daños que el último terremoto del pasado 13 de enero, ha ocasionado en El Salvador hemos entendido que era de suma importancia el proceder a ayudar a la construcción de nuevas viviendas, por ese motivo nos pusimos en contacto con el misionero dominico P.
Ángel Arnaiz Quintana, que ejerce su trabajo pastoral en la parroquia de Ntra Sra. de
Guadalupe en el municipio de Jiquilisco, departamento de Usulután, El Salvador.
En este municipio se encuentra la Comunidad Nueva Esperanza del Bajo Lampa donde más del ochenta por ciento de sus viviendas han sido destruidas o han sufrido grandes desperfectos, las familias integrantes de dicha comunidad han llegado en tiempos recientes a dicha zona de El Salvador como desplazados internos, en busca de algunas condiciones de sobrevivencia digna, como es la que les facilitan algunas parcelas recibidas para cultivar.
Con motivo de los terremotos las viviendas se han hundido por encontrarse cerca de las orillas arenosas del
río Lampa, por lo que urge su traslado a otro lugar mas distante de la orilla, pero a la vez cercano para poder seguir cultivando las parcelas recibidas.
Por ese motivo nuestra Fundación ha acometido la construcción de 12 viviendas unifamiliares, con una superficie cerrada de 48 m2 más un porche de otros 20 m2, que es la superficie de vivienda
estándar de la zona. El proyecto cuenta con un equipo de personas de la localidad que son sus responsables, Maria Elena
Núñez Guardado e Ismel Romero.

Dada la proximidad de la temporada de lluvias se ha acometido ya su construcción con muros de bloques de cento, cimentación y soleras de hormigón, cercas metálicas y cubiertas de placas de fibrocemento, con sus correspondientes puertas y ventanas de madera, y esperamos que estén acabadas en un plazo no superior a seis meses.
También en el Perú estamos en contacto con otra comunidad indígena al objeto de proceder a otra segunda actuación, tratándose en este caso de la financiación para la alimentación de 100 niños.
Si alguno de nuestros lectores desea colaborar en alguna manera con nuestros proyectos, le rogamos se dirijan a nuestra revista a la atención de Olga
López-Esteras Camacho.