Temas Portuenses


 

El Belén, una tradición con pasado, presente y futuro

En 1223 San Francisco de Asís propició la primera escenificación de la Navidad, organizando una representación del nacimiento de Jesús con personajes reales.

La iconografía del nacimiento de Jesús es antiquísima, pues ya en catacumbas fechadas en el siglo II y III, aparecen escenas relacionadas con motivos de la Navidad como es Jesús en los brazos de María y El Buen Pastor. Ya en otras catacumbas más próximas a nuestros días (siglo III y IV), se ven escenas relacionadas con la Epifanía. Posteriormente van apareciendo temas de la Navidad, pletóricos de vida y graciosa ingenuidad, como sucede en los relieves ebúrneos bizantinos, allá por el siglo VI.

Sin embargo, la primera escenificación de la Navidad fue realizada por San Francisco de Asís, en 1223, quien organizó en el paraje italiano de Greccio una versión del acontecimiento con la ayuda de las gentes del lugar y animales vivos. El ejemplo fue seguido luego por Santa Clara, que lo difundió por todos los conventos de la orden franciscana. Pero el testimonio más antiguo que se encuentra de un verdadero belén, con figuras y no con personas, data de 1252, en el monasterio de Füssen, Alemania. Luego a partir del año 1300, con el pontificado de Juan XXII, la difusión fue más allá, llegando a nuestras fronteras.

Los primeros belenes que se vieron en España fueron realizados por capuchinos en las ramblas de Barcelona. Más tarde la costumbre llega a Madrid y ya, en el siglo XVIII, el rey Carlos III, tras su llegada desde Nápoles (donde la tradición gozaba de gran auge) encargó a artesanos valencianos un belén para su hijo Carlos IV. "El Belén del príncipe".

Pequeñas obras de arte por sí solas, las figuras del Belén constituían un adorno para el altar o el salón dentro del sector mas elevado de la sociedad; las cortes reales, la nobleza y el clero. Buen ejemplo de este tipo de figuras lo tenemos en la escuela napolitana o el maravilloso Belén de Salzillo, en Murcia.

La afición por los belenes no tardó en extenderse por todos los rincones y clases sociales, pronto apareció un tipo de figurilla popular, más tosca y más barata, que eran elaboradas por sencillos artesanos y en talleres familiares. Ya por el siglo XIX, apenas había una casa en el país, desde la más distinguida a la más modesta, que no montara su belén en los días señalados; alcanzando un gran auge la producción de figurillas y toda clase de accesorios.

Nuestro rincón de la Baja Andalucía tiene gran importancia dentro del mundo del belén. En 1882 nace en nuestra localidad el mayor artesano de figuras que ha dado nuestra provincia: Ángel Martínez García, creador de un peculiar estilo de figuras. Estas representaban escenas rurales y urbanas que él mismo vivía día a día y en donde plasmaba las costumbres y el sentir de un pueblo. También se le debe destacar como un extraordinario escultor animalístico, por el gran realismo que conseguía darles a los grupos de animales. Su trayectoria artística fue reconocida por numerosas entidades, obteniendo merecidos e importantes premios como El Gran Premio de la Exposición y Feria celebrado en 1927, premio que recibió de manos del Rey Alfonso XIII. Le fueron concedidas igualmente la primera medalla de la Exposición de la Obra Sindical de Artesanía de 1943 y el Diploma de Honor en el Concurso Nacional de Figuras de Nacimientos de 1944, entre otros.

Al fallecer, continuó su labor su sobrina Carmen Gutiérrez Gallardo, que tras criarse en casa de su tío, aprendió de él a trabajar el oficio con maestría, hasta que tuvo que abandonar el taller en 1976, víctima de una enfermedad ocular.

Desde 2000 la tradición familiar continúa con la puesta en marcha de Sucesores de Ángel Martínez, que después de un proceso de limpieza, catalogación se dedican de lleno a la producción de las figuras que se han llevado dormidas durante más de veinticinco años.

Actualmente la tradición del belén está viviendo una edad de oro, después de haber pasado una crisis con motivo de la introducción de las modas anglosajonas y el árbol de Navidad. Las asociaciones de belenistas repartidas por toda España se encargan de ir difundiendo y propagando la bendita manía del belén, cosa que en estas fechas se pone de manifiesto por la gran cantidad de nacimientos que se instalan de cara al público. Nuestra Asociación de Belenistas, que lleva trabajando ininterrumpidamente desde el año 89, tiene actualmente como meta más importante llevar el peso de la organización del LXI Congreso Nacional Belenista, que se celebrará en nuestras tierras en Junio de 2003, donde esperamos asistan más de quinientos amantes del belén de toda España.

Vicente Rodríguez Jiménez
Presidente de la Asociación de Belenistas Portuense “Ángel Martínez”