Carlos
Herrera
'La radio según yo'
Hablar
de la radio es como hablar de la pintura o de los vinos: se han
dicho las cursiladas más extraor- dinarias”, de esta
forma comenzó Carlos Herrera la conferencia
‘La radio según yo’ dentro del ciclo Charlas
de la Bahía, coordinado por el periodista José
Gómez Marín y organizado por el Mundo Andalucía
y el grupo hostelero Jale con el patrocinio de la Fundación
de Ayuda al Desarollo Social de Hispanoamérica
en la Hacienda Las Beatillas.
“Hablar de la radio es difícil porque en realidad
la radio es muy fácil, ya que no deja de ser un tío
que habla y otro que escucha y en medio hay muchos ruidos”,
comentó Herrera. “En realidad, -señaló
el locutor- es una persona que diga buenas tardes y que el que
está escuchando se lo crea, lo demás son ciertamente
adornos”.
Con cierto tono de voz emocionado recordó que la radio
ha sido “mi vida y lo es porque me he educado en una radio
excepcional”, refiriéndose a la escuela radiofónica
de Barcelona.
Para adentrarse en el mundo de las ondas de radio hizo referencia
a su nacimiento en la ciudad de Almería, para ir a los
pocos meses a Barcelona, donde creció. “Aquella ciudad
estaba posiblemente más deteriorada que la que existe actualmente,
pero considero que tenía mucha más alma”.
De aquella escuela de la radio de la Ciudad Condal tiene un grato
recuerdo porque era “culta, estéticamente irreprochable,
con mucho corazón, algo parecido a lo que ha ocurrido en
Sevilla, en otra medida, en otro estadio, si me permiten la cursilada”.
Después del paso del tiempo de aquellos años de
sus inicios y con palabras de mucho aprecio se refirió
al “gran maestro que es Luis Arribas Castro, el mejor hombre
de radio que yo he escuchado”.
Pero la radio actual, el modelo que ahora se escucha es debido
a “Jorge Grandes, es el que importa de algunas radios europeas,
especialmente de la italiana, la radio de bloques. La radio -agregó-
es una apuesta fundamentalmente de sonido. La frase que yo digo
se la puedo vender de muchas maneras, la puedo colgar, subirla,
bajarla, envolverla en la nada o adornarla” y el oyente
captará esa frase dependiendo de cómo “yo
se la envíe”. Con esto el conferenciante quería
decir que “hay que crear un escenario de sonido, una imagen
espacial”. El ritmo, el hilo conductor, la manera de decir
una frase “es muy importante, ya que ha primado en la radio
supuestamente moderna tanto el contenido sobre el continente,
que se han perdido las formas”, sentenciando que “las
radios son formas”.
El numeroso público asistente a la conferencia se entregó
desde el principio y disfrutó con la ironía que
caracteriza al popular Herrera, maestro del periodismo.