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Número 25 - Año XIII
 
 
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Jerez de la Frontera cuna del Arte Flamenco

Desde hace más de dos siglos, Jerez tiene fama de ser una de las cunas más importantes del Arte Flamenco. La universalidad flamenca es incuestionable y así lo reconocieron los más cualificados artistas del género y los buenos aficionados, definiéndolos como la Meca del Cante.

Hoy por hoy, Jerez sigue gozando del mayor prestigio internacional como ciudad del flamenco. Los cafés cantantes de principios de siglos, han sido sustituidos por más de una docena de peñas flamencas, que aglutinan a una importante masa de aficionados y en las que periódicamente se celebran conciertos y recitales.

La provincia de Cádiz, privilegiada para los aficionados al cante, al baile y al rasgueo de la guitarra, es hito fundamental en los itinerarios del flamenco, la expresión artística que es distintiva de Andalucía. En esta tierra forjadora de cantes -"petenera", "tanguillo", "cantiñas", "mirabrás", "bulería", "romeras", y cuna de grandes intérpretes, el legado flamenco se manifiesta como un elemento cultural, social y estético íntimamente ligado a las ferias y a las reuniones festivas, incluso familiares, y que, además, se ofrece en numerosos festivales, peñas, tertulias, tablaos y sociedades que promueven su divulgación y posibilitan su conocimiento y disfrute.

El flamenco, música andaluza eminentemente popular, hunde sus raíces en la "toná", cante primitivo del que surgirían el "martinete", en que el cantaor se acompaña con el sonido del martillo de la fragua, y la trágica "seguiriya" de la que, a su vez, nacería la "serrana", a través de las "livianas".
Como acompañante del baile surgen las "soleares", estando emparentadas o influidas por ella el "polo", las "bulerías", las "alboreas", las "cantiñas", las "alegrías", las "romeras", el "mirabrás" o los "caracoles".
Otro palo del flamenco son los "tangos", del que derivarían los "tientos". Los "fandangos", el "garrotín", las "sevillanas", el "villancico" y la "saeta" son algunas de las variantes de este arte andaluz.

Está aceptado por los entendidos que el flamenco, en su estado más puro, se concentra en la Baja Andalucía, entre las provincias de Sevilla y Cádiz siendo Jerez, "los puertos" y la propia capital, en la provincia gaditana, sus más activos e importantes focos.
Dilatadísima, casi abrumadora, es la nómina de cantaores, guitarristas y bailaores cuyo prestigio y trascendencia hicieron, y continúan haciendo, de Cádiz y provincia, un referente indiscutible del arte flamenco: Manuel Torre, Antonio Chacón, Espeleta, Sellés, Dolores La Petenera, Perla de Cádiz, Enrique Ortega, Macandé, Enrique el Mellizo, Pericón de Cádiz, Pepa de Oro, Camarón de la Isla, Chano Lobato, Nano de Jerez, Rufino de Paterna, Pepe Sanlúcar, Beni de Cádiz, Rancapino, Pansequito, La Paquera, La Sayago, Diego el del Gastor, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Paco Cepero, Parrilla de Jerez, Moraito Chico, Lola Flores, Macarena Andrades, Marisa Albaicín, Gitanilla de Bronce, Carmen Guerrero, Sara Baras, Noemí Collantes, ...

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