Gobernar
El Patín a vela
Una nutrida representación de andaluces acudió recientemente
a la Copa de Europa de Patín a Vela, en la que el gaditano
Rafael Ruiz se hizo con el título de subcampeón
de la regata disputada en aguas de la localidad murciana del Mar
Menor.
Cada
vez son más los aficionados a este deporte cuya práctica
es destacada en el Puerto de Santa María, donde los días
26 y 27 de julio se disputa el Campeonato de Andalucía.
El patín a vela, único catamarán reconocido
como clase, no tiene orza, timón, botavaras, ni sables
en las velas. Según los expertos, navegar con el patín
es sencillo, ya que es seguro en la navegación y rápido
de aparejar. Holanda es el único constructor de patines
en todo el mundo, siendo el precio de la embarcación muy
asequible. El patín se fabrica artesanalmente con maderas
nobles, cosa que le permite conservar la resistencia y la belleza
que poseían las antiguas embarcaciones. Sin embargo, tiene
como ventajas sobre los barcos antiguos, el tener las mismas prestaciones
que los catamaranes más modernos.
Su
rápido y fácil montaje permite en tan sólo
5 min. tener el patín preparado para salir a la mar. Es
la embarcación ideal para las playas ya que, gracias a
las características de diseño, atraviesa sin dificultad
los rompientes y es capaz de salir con bastante facilidad a mar
abierto desde la misma orilla.
Historia
El
Patín a Vela nace en los años veinte en las playas
de la Barceloneta y Badalona. Se considera un artefacto de playa
compuesto por dos flotadores iguales y simétricos de proas
y popas, unas bancadas y que incorpora un remo de doble pala.
A finales de la década tuvieron la idea de colocar a este
artilugio de dos cascos, un mástil y una vela cangreja.
Este genial invento se denominó Patín a Vela, conocido
también como el Patín Catalán. Esta modalidad
no tardó en expandirse por todo el litoral del Maresme,
empezando a crear sanas rivalidades deportivas entre las zonas.