RAZONES Y PERSPECTIVAS DE UN ÉXITO DESEADO 


Por Jerónimo Roldán Rosa
Periodista. 
Redactor-Jefe de Radio Jerez SER


 

  

Los carteles taurinos de El Puerto del verano 2000 han concentrado muchas expectativas por los famosos espadas que están colocados en toda su programación. Los espectáculos mayores se reflejan en las ocho corridas de toros y la del arte del rejoneo que está fuera del conjunto del nominado abono. Es fácil que el gran público se sume en El Puerto de Santa María como en cualquier otro lugar de España a la concentración masiva de los grandes acontecimientos. El toreo es un foco social que mueve la convulsión de un público heterogéneo que abarca a todas las edades. Sin embargo hay ingredientes que realzan el contenido de la programación portuense como se puede señalar en haber incluido a las dos novilladas con picadores dentro del lote de entradas conjuntas, añadidas las ventajas de los descuentos aplicados.


Queda relatado que el gran público se suma con extraordinaria facilidad a los grandes acontecimientos. Digno de destacar es el hecho de haberle dado primacía para abrir el capítulo de los festejos programados a las dos novilladas picadas de los sábados 15 y 22 de julio. Dos festejos que lo integran en su cartelería jóvenes valores, desconocidos para ese gran público aunque empiezan a sonar para los buenos aficionados. Esto quiere decir que dentro del horario nocturno de las once de ambos espectáculos se le añade el ingrediente de que todos aquellos que ya apartaron la reserva de todas sus entradas para los diez festejos del ciclo veraniego del Puerto serán testigos de estos acontecimientos menores. Una fórmula ideal reivindicada en su día por los componentes de la Asociación de Peñas Taurinas “La Afición” y que fue recogida en el pliego de condiciones extendido por el Ayuntamiento portuense a la hora de la licitación para el nuevo arrendamiento, y que ha cumplido seriamente el flamante empresario Justo Ojeda.

Comunicador y revolucionario: Manuel Díaz “El Cordobés”

 

El ídolo del momento. Julián López “El Juli”.

 

Enrique Ponce, indiscutible figura de la última década.

 

José Tomás, el último gran impacto de la fiesta que la tiene convulsionada.

Son muchos los atractivos paralelos que tiene la fiesta. Se sitúa con la presencia de sus primerísimas figuras y que además adornan el contenido posterior con esas reuniones que conforman los coloquios taurinos. El entendimiento de Radio Jerez de la Cadena SER con la Tertulia “El Monasterio” que tiene sede en el hotel del mismo nombre apoyarán por octava temporada consecutiva la influencia de realzar tanto las espectativas como la sana esencia de la afición por la Fiesta de los toros. Puede haber algún que otro ingrediente que sorprenda a ese público tan entusiasta que una hora después de finalizada cada corrida –excepto las nocturnas- se dan cita alrededor de los protagonistas y de los aficionados que acuden a comentar el festejo del día.


Las perspectivas de éxito pueden casi asegurarse. Hace falta que las ganaderías contratadas ofrezcan una lidia de buen desenlace y que los toreros anunciados lleguen pletóricos para complacer a la gran multitud de público que en el estreno de la empresa de Justo Ojeda al frente de la plaza real y centenaria del Puerto de Santa María, acudirán deseosos de satisfacer sus razones y perspectivas de éxito garantizado.