GREGORIO
CRUZ VELEZ
Por
Rafael Gómez Ojeda
Gregorio
Cruz Vélez es, en la actualidad, el único torero
que pasea el nombre de nuestra ciudad por toda la geografía
taurina. Su profesionalidad y su personalísima forma de
lidiar y parear a los toros, hace que sea esperado con expectación
en cuantas plazas actúa. El cuadro de honor que insertamos
al margen, lo atestigua fehacientemente.
Gregorio,
aunque el hábito no hace al monje, ¿te sientes más
torero de plata o de azabache?
Torero de Plata.
¿Notáis los banderilleros
que el público reconoce vuestra labor?
Sí la mayoría de las veces.
¿En qué plaza has
notado más el calor del público?
La de El Puerto es una plaza que se nota
mucho ese calor. Es especial.
¿Agradece el matador vuestras
intervenciones algunas veces milagrosas?
La mayoría de las veces.
Sin dar nombres. ¿Hay matadores
a los que no les gusta que el banderillero se luzca?
Antiguamente parecía que les molestaban.
Ahora miran más que sea espectáculo por el bien
de la corrida, que caliente al público y predisponerlo
para la faena de muleta.
Sinceramente. ¿Tú
crees que existe el maestro peón y el peón maestro?
No.
Cuando empezáis la temporada
con un matador ¿Hay garantías laborales de que terminareis
la temporada con él?
Si, aunque como en todo, te puede despedir
el matador y pagarte todas las corridas toreadas en el año,
si estás en el grupo primero. No creo, ni conozco ningún
caso, de algún banderillero que al irse haya perdido sus
derechos.
¿A quienes sancionan más
los presidentes; a los matadores o a los subalternos?
A los picadores.
Banderilleros, Peones, Subalternos, Ayudantes.
¿Cuál de estos nombres es el más justo para
definir vuestro trabajo?
Sin lugar a dudas, ¡Banderilleros!
¿Te acuerdas de los malos momentos?
No, en absoluto; y lo más bonito es crear escuela
e ilusión a jóvenes banderilleros que tienen un
futuro para poder vivir dignamente, de una profesión digna.
Además, siento el sano orgullo de tener en vida un trofeo
con mi nombre en El Puerto. Con esto y con el reconocimiento de
los profesionales del toreo, ¿quién se acuerda de
los malos momentos?.
Después de atender nuestra entrevista,
Gregorio vuelve al entrenamiento en el ruedo de la Plaza Real
para poder dar más de sí mismo y seguir poniendo
de pié a los tendidos, aunque vaya de plata o zabache.
¡Suerte maestro!